(Se encuentran en un cuarto obscuro los Invasores con un escritor atado, el Fuego arde en el centro y hay un sin fin de escritos y pinturas regador por doquier. Se escucha el tumulto propio de la multitud)
(Se hace un silencio)
Voz
Vestigios de la mente humana,
vástagos de la imaginación
y pensamiento presto ha,
con esfuerzo y dedicación,
desentrañar la realidad.
Invasores
Callad, callad,
no importad, ea, pues,
quemadles igual.
Voz
Fuente de sabiduría,
trascender debería,
no sabéis a quien,
en el futuro,
que siendo no tan lejano,
y para nada cercano,
a su vez también nada seguro,
inspiración para acallar
el aquejo de este mundo
y de vuestra horrible realidad.
Invasores
Mentiras, calañas, eso es lo que son,
si no es lo que creemos,
¿por qué ha de preservarse?
es malo, diferente, sucio, ruin,
la tolerancia conlleva al entendimiento
y éste lleva al mal.
arder en el fuego deben,
purificar éste, el mal debe.
Escritor
No, no, os lo pido,
tomad mi alma,
destruid mi cuerpo,
mas, oh, por vuestro dios os pido
dejad mi obra intacta,
y también la de mis predecesores,
dejad que sirva de evidencia
de la grandeza y belleza,
de la mente mía y de mi pueblo amado.
No permitáis que el inclemente tiempo
borre las delgadas líneas que en la historia nos acomoda,
que no es viable vivir dos veces,
y así como se muere una vez,
una obra igual sólo es hecha tal
cuando la hermosa y escurridiza inspiración
juega al cortejo con el autor.
Invasores
No, no, palabras del mal,
escritos con herejías, abominables son,
solo preservar lo antiguo,
lo nuevo ha de perecer.
al fuego, si al fuego ha de arder.
Fuego
Pensad bien antes de hacer,
no soy malo, tampoco bueno,
tan solo soy y estoy,
soy presto a devorar todo aquello que toco,
mas si me alimentáis con algo de valor,
no me culpéis después,
pues no he de escatimar.
Así como puedo crear,
con fiera destreza se destruir,
de el hombre depende el uso darme.
No me juzguéis por ello,
mi naturaleza es esa,
e inmutable como es,
no ha de cambiar.
Pensad bien lo que hacéis,
pues aquello consumido
jamás ha de regresar.
Y bien, ¿qué haréis pues?
Voz y Escritor (al unísono)
¡Preservad!, por favor,
en nombre de vuestra humanidad.
Invasor (apartándose del resto y meditando lo que la Voz ha dicho)
Es acaso, ¿qué todo esto pueda ser verdad?
¿En verdad es necesario el destruir?
Tal vez habríamos de conservar,
no sabemos si en algo nos podríamos beneficiar.
¿no será acaso que en el futuro
lo llegásemos a lamentar?
Invasores
¿Deseas acaso compartir su suerte?
Hereje, traidor,
¿te han corrompido el corazón?
Débil, ruin,
has perdido juicio y razón,
¿quieres también en el fuego perecer?
(El Invasor vuelve al grupo amedrentado por el resto)
Invasores
Quemadlo, quemadlo,
todo al fuego sin piedad,
dejadle arder, dejadle menguar.
(Los Invasores lanza obras, escritos y demás al Fuego)
Escritor (arrojándose al suelo y dejando que las lágrimas llenen su rostro)
¡No!, no, ¡hay de mí!
¡Hay humanidad!
¿Qué rastro de mi pueblo ha de quedar?
Voz
Que terrible humanidad,
matándose unos a otros,
destruyendo sin piedad
dejando en ellos mismos
huecos de sabiduría, historia y sociedad,
matando raíces y saber de antaño sin ton, ni son
¿a dónde ha de llegar?, ¿acaso ha de cambiar...?
Solo el tiempo,
que ha capricho borra y preserva,
quitando aquí y añadiendo allá,
las delgadas líneas de la historia,
lo dirá.







